Pulse Aquí












Home | Plástica | Nota
07-04-2003
LOS CAMPOS CRUZADOS DE DAMIEN HIRST
 
Por Daniel Reyes León

THE LAST SUPPER
Artista:
Damien Hirst
Técnica: serigrafía y video

Museo Nacional de Bellas Artes
Dirección:
Parque Forestal s/n
Duración: Desde el 25 de marzo al 4 de mayo
Horario: Martes a domingo, de 10.00 a 19.00 hs
ENTRADA LIBERADA

En el arte, la memoria es uno de los principales recursos desde los que se puede generar la parodia, que finalmente lo constituye. El mantener fresco los recuerdos y los referentes desde los que se plantea una obra indica los gustos desde los cuales podemos definir -opcionalmente- criterios para ver. Todo elemento de la realidad es una construcción mental desde la que se puede seleccionar casi cualquier eslabón, y es en ese proceso de selección donde también encontramos una manera de esclarecer los gustos personales y detectar la precisión y relevancia de estos en cualquier otro aspecto.

No hay duda que las obras que Damien Hirst ha traído al Bellas Artes son una alusión directa a su trabajo con la finitud del cuerpo -recordemos sus animales de granja seccionados en cajas con formalina-, y no porque en ellos el cuerpo surja como un modelo de apreciación inmediato, sino porque utilizando una estética pertinente al campo de la reparación del cuerpo -remedios-, nos disgrega las lecturas simbólicas hacia la eminente posición del artista y su obra. La muestra en sí es modesta, Last Supper es una serie de 13 serigrafías con estética de envase de remedios, un video -al que recomiendo mucha atención- y una muestra de su sitio interactivo, pero trae en si toda la carga que el solo nombre de Damien Hirts es en este momento en la escena internacional. Imposible hablar de su obra sin mencionar la muestra sensation organizada por los Young British Artist en comunión con Staatchi o incluso, como lo han hecho algunos periodistas de diarios nacionales, hablar del trabajo con el cuerpo que hacía Leonardo Da Vinci en su época -algo que me parece exagerado y quizás ignorante respecto a una posible confusión con el "Dr Muerte" quien embalsamaba cuerpos humanos con fines anatómicos-.

Hay que considerar en todo este aparataje de trayectoria, que éstas 13 serigrafías -las de la muestra- llevan por nombre "La última cena" alusión a un asunto numérico y temático de los trabajos de Damien Hirst. Lo religioso es un espacio cultural de común conocimiento que Hirst aprovecha para así abrir aun más las posibles lecturas y de paso continuar con un leve toque irónico. Algo que lo mantiene entre su ideal de ruptura y el trabajo clásico del arte en formatos contemporáneos. Porque la serigrafía tiene su exaltación pop, algo que no podemos llamar vanguardista después de todo lo que ha sucedido en el ámbito internacional, y sus trabajos tocan temas bastante comunes -como son la muerte, el amor y el cuerpo-. Pero, todo eso lo hace de una forma que no deja de llamar la atención y de proponer diversas lecturas, siempre al amparo del personaje en el que se ha transformado.

Cada serigrafía simula el frontis del envase de una medicina para tratamientos terminales, pero se le ha cambiado el nombre del medicamento, por el de una comida típicamente inglesa y se ha firmado; todo con la misma estética, nítida al punto de ser minimalista, de los envases de remedios. Sin embargo, esto no se acerca ni un milímetro a lo que es medularmente el trabajo de Hirst. Pronto a lanzar una de sus obras en una misión al planeta Marte, Hirst trae esta pequeña muestra para hacerse presente. Nos trae una simple pero concisa reflexión de la obra de arte como un ente activo y abierto, dispuesto a incluir los aspectos más variados de una sociedad que siempre se encuentra en estado convaleciente a los ojos de su trabajo. Al contrario de lo que se dice en los medios chilenos, Hirst es un artista netamente visual. No defiende el arte de ideas, declarándose a sí mismo un artista de oficio que aprovecha el espacio mediático para generar más obras y abrir, así, la posibilidad de mostrar sus propias obsesiones.

El arte es como la medicina, puede curar. Sin embargo me sorprende la cantidad de gente que cree en la medicina y no en el arte, sin siquiera cuestionarse - Damien Hirst

© INTERGROUP S.A.

CINE - TEATRO - ROCK - CLÁSICA - PLÁSTICA - ARQUITECTURA
LIBROS - DISCOS - EDITORIAL

SECCIÓN PLASTICA: plasticacl@unavuelta.com o Haga >CLICK AQUÍ<
© INTERGROUP S.A.