ARPEGGIONE
LEONARD ROSE, cello; LEONID
HAMBRO, piano
Programa: Schubert, Sonata en La Menor para Cello y Piano
"Arpeggione"; Boccherini, Sonata No 6 en La Mayor
para Cello y Piano; Sammartini, Sonata en Sol Mayor.
Sello: SONY CLASSICAL
Edición: 2001, remasterizado del original de 1955
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Como
sucede en otras expresiones artísticas también, en el mundo
de la música clásica se admira mucho las llamadas "grabaciones
históricas" o "de referencia" como interpretaciones
claves de ciertas obras que se convierten en puntos de partida para las
que vendrán después. Uno de los casos más citados
es el de la ópera El Caballero de la Rosa de Richard Strauss, en
la que la grabación realizada en 1957 por Elisabeth Schwarzkopf
y Herbert von Karajan es el referente indiscutible para apreciar otras
realizaciones. Algo similar sucede con las grabaciones que realizaran
Toscanini o Furtwängler de las obras de Wagner. Así, una lista
interminable se puede improvisar.
En
un ataque de maestría, SONY Music presenta por estos días
un excepcional disco de referencia. Se trata del que grabara en 1953 el
gran cellista norteamericano Leonard Rose, acompañado por Lonid
Hambro al piano, interpretando sonatas de Schubert, Boccherini y Sammartini.
Rose es el mentor de muchos de los grandes cellistas de nuestro tiempo,
como Lynn Harrell, Yo Yo Ma o Stephen Kates, que fueron alumnos suyos
en la Julliard School of Music de Nueva York. Poseedor de un virtuosismo
natural impresionante, tanto en lo que hace a la expresividad en la interpretación
como en cuanto al dominio de la técnica, fue un destacado teórico,
músico, profesor y también dejó un extenso legado
en vinilos bajo el sello Columbia, que Sony se ha encargado de remasterizar
y relanzar al mercado durante 2001.
En
cuanto al disco en sí, destaca por sobre las demás la primera
obra que se presenta. Se trata de la Sonata en La Menor para Cello y Piano
D 821 de Franz Schubert. Compuesta originalmente para un instrumento musical
prácticamente desconocido, el Arpeggione o Guitarra d'amore, esta
Sonata fue seguramente dedicada al cellista Vincent Schuster, amigo de
Schubert y de Johann Stauffer, inventor del susodicho instrumento. Respetando
la estructura clásica de la forma sonata -allegro-adagio-allegro-
Schubert escribe una de sus páginas más finamente elaboradas.
El Allegro moderato inicial plantea un juego de persecuciones y dúos
entre el piano y el cello -arpeggione. Recurriendo a giros que recuerdan
a la música de la Europa oriental, el compositor nos zambulle en
ese clima tan característico de ritmos rápidos y aire melancólico.
No hay aquí, ni en el resto de la obra, pasajes que exijan al ejecutante
grandes alardes técnicos. La maestría en la versión
de Rose se demuestra en la enorme expresividad que puede lograr de su
instrumento, sin necesidad de hacer grandes demostraciones ni malabares
y sobre melodías simples.
Completan
el disco sonatas para cello de dos fantásticos, aunque poco difundidos
y conocidos, compositores del siglo XVIII. Se trata de Luigi Boccherini
y Giovanni Battista Sammartini. Ambos italianos y compositores, en general,
de grandes obras escénicas -operas, oratorios, misas- gozaron de
gran fama en sus áreas de influencia. En sus respectivas obras,
la Sonata No. 6 en La Mayor y la Sonata en Sol Mayor, destacan las mismas
características deseables en cuanto a la interpretación.
No sería justo dejar de destacar la impecable ejecución
que al piano realiza Leonid Hambro, que a su vez es también un
gran músico, solista de la Filarmónica de Nuava York por
décadas y gran colaborador de Víctor Borge.
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