![]() |
||||||
![]() |
|
|||||
|
|
||||||
didpress.com
La Battalia es una de las obras más conocidas de Biber, debido a su alegría y buen humor. Realizada seguramente para las celebraciones de Carnaval de 1673, apenas tres años después de la llegada de Biber a Salzburgo (donde permanecería hasta su muerte en 1704), la Battalia es un ejemplo muy importante de música programática barroca, un género poco habitual en la música para laud o teclado, y totalmente excepcional en música para agrupaciones numerosas como ésta. La obra consta de ocho parte que incluyen numerosos recursos humorísticos: la 'Sonata' inicial exige notas tocadas col legno; el segundo movimiento, que describe la 'disoluta horda de los mosqueteros' es una especie de quodlibet que combina canciones populares que se deben tocar imitando la borrachera de los mosqueteros: Biber indica específicamente en la partitura del segundo violín "aquí es completamente disonante, pues es así como los borrachos acostumbran a bramar con diferentes canciones"; en el cuarto movimiento pide en cierto momento un papel en el violone para que retumbe más el acompañamiento; y en general numerosos recursos imitativos que resultan cómicos al ser sacados de su contexto. El Requiem a 15 pudo ser compuesto en 1687 para el funeral del arzobispo Maximilian Gandolph, el patrón de Biber, quien para entonces ya era kapellmeister de la catedral. Eso justifica la grandiosidad de este Requiem, que Jordi Savall aumenta aun más al añadir timbales en varios momentos de la grabación para representar sonoramente las procesiones que acompañaron probablemente a la interpretación del Requiem. En general se trata de una obra donde predominan los sentimientos de serenidad y triunfo, y donde las partes más dramáticas o tristes se obvian. Aparentemente ni Biber ni los asistentes al entierro tenían la más mínima duda de que el arzobispo tenía su lugar reservado en el cielo, y por tanto las peticiones de misericordia o los lamentos no tenían sentido. Siguiendo el criterio de pureza que se pretende dar a toda la interpretación además del uso de instrumentos que copian otros de la época, el diapasón empleado en las dos obras es distinto: la Battalia à 10 está grabada con el de La=415, típico de la música de cámara, mientras para el Requiem se usa el La=465, habitual en la música de iglesia. La diferencia es bastante notoria en la sonoridad de la grabación, así como influye también que el Requiem sea una interpretación en directo mientras la Battalia se plantea específicamente para ser grabada. |
||||||
|
||||||
| |
||||||