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MI
VIDA SIN MI
Título Original: My life without
me
País, Año:
2003, Canadá
Dirección y guión:
Isabel Coixet
Director de fotografía:
Jean Claude Larrieu
Actores: Sarah Polley, Amanda
Plummer, Scott Speedman, Leonor Watling, Deborah
Harry
Música: Alfonso De
Vilallonga (compuesta), Alpha, Chop Suey,
Beach Boys, etc. |
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Comenzaré
con un cliché. Dicen que las mujeres son capaces
de hacer varias cosas al mismo tiempo, mientras que
los hombres ya con una actividad se ven bastante agobiados.
Hagan la prueba (hombres) de hablar por teléfono
y al mismo tiempo seguir un programa de TV y al mismo
tiempo chatear por MSN. Nuestra memoria RAM, simplemente,
se atasca. En Mi Vida sin Mi,
la protagonista parece confirmar esto en su paroxismo.
Ann
(Sarah Polley, belleza frágil, casi translúcida,
musa de Atom Egoyan y últimamente en El Amanecer
de los Muertos Vivientes) es capaz de morir y vivir
al mismo tiempo. Más bien es capaz de tres cosas;
porque además busca reemplazarse una vez muerta.
De ahí el título. Y he comenzado con ese
cliché porque la película, en cierto sentido,
es ella misma un gran lugar común, porque nos
pone frente a una pregunta que más de alguno
se ha planteado en grises tardes de tedio y esplín;
si nos dijeran que moriremos, irremediablemente, en
un par de meses, ¿que haríamos con ese
tiempo? ¿Haríamos una lista con las cosas
que debemos hacer antes de morir? Seguramente.
Lo que no parece tan
obvio es que, salvo ciertas excepciones, esas cosas
anotadas no serían, como puede pensarse, las
más descabelladas, temerarias y singulares. Por
el contrario, pondríamos cosas que siempre hemos
querido hacer, que de alguna forma sentimos que tenemos
que hacer pero que siempre hemos pospuestos para mañana,
y luego para pasado mañana y así, en esa
ciega confianza del tiempo de sobra. Visitar a tu padre
en prisión, enamorar a un chico, hacer el amor
con otros hombres, decirle a tus hijas que las quieres
todo el día, buscar una buena esposa para tu
marido y una madre para tus hijas cuando ya no estés…
Ann pone ese tipo de cosas en su lista.
Debo reconocer que la
cinta me provocó anticuerpos en un principio.
Simplemente, creo que con un punto de partida así
(la muerte anunciada), ya tienes la afectividad del
espectador ganada fácilmente. Lo mismo sucede
en una cinta tierna actuada por ancianos o niños;
la identificación emocional es inmediata, nace
el quererlos, casi contra la voluntad de uno. Y no es
que esta impresión se desvanezca con el transcurso
de la película, pero al menos hay vías
catalizadoras bien aprovechadas que hacen circular el
denso aire sentimentalista y, por qué no decirlo,
feminista que podría acarrear una historia así.
Mi
Vida sin Mi adquiere oportunamente una
dimensión pop refrescante, debido principalmente
a la banda sonora y a la propuesta visual empleada,
fuertemente emparentada con el video clip. Además,
la cinta está poblada de pequeñas significaciones
pop de “segundo grado”. Así, por
ejemplo, la presencia de la legendaria Blondie, en el
papel de la depresiva y desencantada madre de Ann ofrece
otra lectura (si bien la cantante lleva varios filmes
en el cuerpo) para el que quiera encontrarla. También
me atrevería a decir, con respecto a la visualidad
que despliega la cinta, que hay una especie de “hermandad
formal” entre la directora de la cinta, Isabel
Coixet, y Rose Troche, icono del cine femenino independiente,
como también con la consagrada Sofía Coppola.
A veces cruda, otras
veces decididamente lúdica, la cámara
busca ese distanciamiento necesario para no tomarse
tan en serio algo que, en resumidas cuentas, es solo
un escenario, aunque sea el peor, en el que todos nos
hemos imaginado alguna vez. Solo de esa forma justifico
las últimas imágenes de la película,
que proyectan las respuestas ideales a la lista elaborada
por Ann, es decir, la vida sin ella tal como a ella
le hubiera gustado vivirla si hubiese tenido el tiempo.
Con
Almodóvar y su productora El Deseo tras el film,
Mi Vida sin Mi destila reflexiones
que exhuman amor, al ritmo sedentario y delicioso de
canciones compiladas por Ann en cassettes para el hombre
que ha logrado enamorar, así como grabaciones
de saludos para todos los cumpleaños de sus hijas
que ella no verá.
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