Pulse Aquí
. .

SECCIONES
Cine
. Comentario
. Ensayo
. Cartelera
Teatro
Música Clásica
Rock / Popular
Arquitectura
Plástica
Libros
Discos
Editorial

OTROS
Foro de UNAVUELTA
Contacto
Buscador

 
C I N E
16 de Septiembre de 2004
PARA RE ANIMAR LO IMPRE-VISTO
Por Camila van Diest
Reflexionar sobre un lenguaje siempre implica una cierta historia de afinidades, de hitos personales y obsesiones a los que volvemos empecinados, que no podemos obviar por su insinuación constante, o por simple obediencia a un placer –del ojo, de la conciencia- que no queremos frustrar. Ello se encadena entre la impresión y la discusión, como un acontecimiento-trabajo-creación semicolectiva que va de lo íntimo de la dispuesta soledad al mundo “otro” en la pantalla, al diálogo. Es un proceso reconstructivo, productivo de sentido, que sin la recurrencia del encuentro cuesta alumbrar.

Es así que el ciclo de Animación Francesa –ofrecido por en Centro de Extensión de la UC entre el 12 y el 31 de agosto- o, más bien, el cine de animación en general, plantea la dificultad de querer aproximarse a un mundo de códigos diversos al cine tradicional –basado en la fotografía y el teatro- escasamente tematizado y, para el común de los mortales, relegado a pasatiempo de la infancia. En el acto mismo, sin embargo, esta dificultad no existe (cualquier distancia, es disuelta en el goce) quedando sólo a nivel de la crítica, en la (auto) exigencia de un cierto saber sobre aquello que se dice. Bien, desde el total desconocimiento, sólo a partir de im-presiones, he aquí algunas notas respecto a los trabajos presentados.

* Lo insólito, como un constante sorprender la lógica visual acostumbrada a las personas, las ciudades, las calles y las relaciones reales, nos devuelve curiosamente a un terreno de familiaridad, a revivir imágenes –déja vu- , a recobrar una lucidez que contradice precisamente la normalidad –aparente, construida- de lo creíble. Dos esquimales construyen un iglú dentro del frigider de la señora que ve tele. Un buceador bucea en su vaso de agua. El marido, impertérrito mira una modelo en la televisión. La modelo, y su acompañante se retiran, muy elegantes y pequeños, del televisor; ya ha terminado el programa. “¡Querido, ven a ver!”, film exhibido junto a otros varios bajo el título de “Cuentos modernos”, habla de este destello (re) creador de mundos que ya intuimos o conocemos. El pensamiento se ha habituado a lo real, pero en lo fantástico nos reconocemos en nuestra apertura originaria a imaginar: Ori-ginar. Ima-ginar.

* En este sentido, “Toro de noche” (bajo el conjunto “Bestiario”) y “Niña de Alta mar”, en su tono noctámbulo, onírico y atemporal, parecen suspendernos en ciertos lugares que recobramos, en ciertos territorios a los que retornamos sin palabras. La linealidad narrativa es sustituida por una suerte de mural diminuto, simultáneo y sin transcurso causal. El primero, en que un niño y un toro se nos presentan en las periferias de un pueblo nocturno, se complace en configurar espacios desde las sombras; cada destello denota una mirada, un desafío entre ambos, que asoman desde la negrura hasta el danzar pictórico en el que finalmente se funden. Se apuesta por la energía casi ritual de lo viviente frente a lo viviente, de la potencia y la fuerza pura de cara a la razón ingenua que lo cuestiona. También se apela la omnipresencia cromática de un cosmos en que se diluyen, reconciliados en su desborde.

En niña de alta mar, un personaje mínimo, frágil, lejano e indefinible en la misma técnica que lo anima (¿muñeca? ¿dibujo?), vigila un océano inmenso con expresión más vívida que muchos personajes de carne y hueso. El corto, pequeña fábula de la ausencia y del deseo, convence y conmueve, al igual que el anterior –aunque un tanto más narrativo- situándonos en un espacio que ya ha sido o que podría ser.

* El humor, el ridículo y la ternura -frente a un trabajo que deviene completamente de la interioridad de otro, de su técnica creativa, sus colores, sus formas- hablan de la posibilidad de concebir vivo-humano todo lo que se mueve, pensante todo lo que habla, y socialmente existentes todas las micro realidades que se nos muestran. La cualidad humana se manifiesta como una proyección que realizamos hacia el mundo. Lo anormal, lo exagerado, lo invertido – y la complicidad ante un universo que es materialmente sólo tinta, papeles, plasticina, etc- subvierten un afán mediático de hiperrealidad anestesiante, megalómano y monodiscursivo, que se dedica, por el contrario, a la tipificación y el vaciamiento de los mismos personajes humanos. Ver-reír-pensar tienen que ver con desarmar la grandilocuencia tecnologizante en rescate de una artesanía visual sin pretensiones de verdad.

© UNAVUELTA
 

Copyright 2000-2004
Intergroup S.A. - intergroup@unavuelta.com
Hosting: MGI -
www.maingroup.cl