Pulse Aquí












Home | Plástica | Nota
06-12-2003
EL PRINCIPIO DE UN PRINCIPIO LARGO
 
Por Daniel Reyes León

VI BIENAL DE VIDEO Y NUEVOS MEDIOS
Museo de Arte Contemporáneo, Parque forestal s/n
Hasta el domingo 7 de diciembre.

Podemos ver en la tecnología un abanico de opciones que siempre están determinadas por la novedad. Si aplicáramos el concepto de vanguardia que actualmente se ha masificado en todo ámbito, las tecnologías audiovisuales e interactivas cargarían con gran parte del peso, dejando para la historia aquello que los artistas del siglo pasado asumían como un rol de militancia, presencia y activismo artístico. El término vanguardia, que actualmente se utiliza para definir las cosas novedosas o de última generación, pierde todo sentido al momento de dilucidar un panorama artístico. La novedad de la Bienal de video y nuevos medios no apunta a sólo mostrar obras en las cuales el epicentro de acción esté determinado por un soporte técnicamente novedoso, sino que, en torno a esos soportes audiovisuales o interactivos -que además han producido un gran impacto social-, muchos artistas han visto la posibilidad de reconciliarse con la experimentación y han desarrollado propuestas indesplazables del medio que los acoge. A fin de cuentas, la bienal nos propone obras, y es desde esa plataforma que la novedad llega como un bálsamo que tiñe y reúne a todos los trabajos bajo un mismo techo.

Sin embargo, aún me parece poco preciso el hecho de concebir todas las obras montadas en el MAC como un solo bloque de novedades. Muchas de ellas parecen escaparse a la denominación que las reúne, conformándose como resumideros nostálgicos de aquello que alguna vez nos hicieron creer las tecnologías de punta. No es necesario transformar esta crónica en una crítica al positivismo tecnológico de los ochenta, ni reafirmar una especie de postexistencialismo avalado en la desilusión del poder tecnológico, ya que en ningún momento las obras presentadas en el MAC asumen la condición esperanzadora de una carrera espacial o de una raza humana sin aflicciones gracias a los servicios prestados por la ortopedia tecnológica -al estilo Supersónicos. Por el contrario, es curioso ver como la novedad de Internet actualmente es plausible para el 6% de la población mundial y cómo, dentro de ese reducido número, las manifestaciones artísticas parecen invisibles al enmarcarse en la interfaz funcional del medio Internet. Algo similar sucede con algunas de las videoinstalaciones, montajes sorpresivos, pero en muchos casos carentes de un contexto donde ser digeridos y/o asumidos por el gran público consumidor de productos artísticos.

Si para ver la Bienal vamos a establecer un vínculo entre arte y tecnologías, no va a ser por medio de los objetivos que ambos persiguen, sino por un mero alcance técnico. Porque, definitivamente, para poder hablar de bienal debe haber un marco teórico, aunque sea uno tan mentiroso como el de la anterior bienal de Sao Paulo, abierto a todo tipo de propuesta, pero entrecruzando las lecturas de manera que algo se pueda dilucidar y no quedarse en el sólo hecho de repletar con nombres y computadoras el museo.

La falta de difusión ayuda a que la cosa se ponga aun más difícil y que esa segregada minoría que disfruta mundialmente de Internet, se reduzca hasta hacer impalpable un evento que por su sola existencia debería ser validado como hit sociocultural. Pero es una característica que se viene dando de manera reiterada en los grandes eventos culturales acaecidos en Santiago; recordemos la reciente feria del libro y su pobre impacto. Cuando en otros lugares del mundo la idea de realizar grandes encuentros artísticos parece ir diluyéndose, en Chile, donde recién se han realizado unas cuantas cosas, la falta de infraestructura y de medios hace imposible un acercamiento social efectivo de los productos culturales más recientes. Lecciones para una próxima vez, lecciones como para que se comience a gestar un verdadero museo de arte contemporáneo, construido especialmente para albergar muestras como la bienal de video, la bienal de arte joven, y por qué no, una futura bienal de Santiago; todas muestras que requieren de otro tipo de musealidad.

© INTERGROUP S.A.

CINE - TEATRO - ROCK - CLÁSICA - PLÁSTICA - ARQUITECTURA
LIBROS - DISCOS - EDITORIAL

SECCIÓN PLASTICA: plasticacl@unavuelta.com o Haga >CLICK AQUÍ<
© INTERGROUP S.A.