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OUT
OF SEASON
Artistas: Beth Gibbons & Rustin Man
Sello: Universal
TRACK
LIST
1. Mysteries
2. Tom the model
3. Show
4. Romance
5. Sand river
6. Spider monkey
7. Resolve
8. Drake
9. Funny time of year
10. Rustin Man
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Desde que
Dummy, el primer disco de Portishead, vio la luz allá por
1994, el nombre de Beth Gibbons retumba en la cabeza de numerosos melancólicos
dispersos por el globo. Para todos ellos hay buenas noticias. La reciente
edición de su debut solista, Out of season, promete
prolongar el narcótico encanto de la voz de esta cantante por unos
cuantos años más.
Ciertamente,
conviene ir aclarando, los más dogmáticos amantes del trip
hop no encontrarán en este disco más que un sedante ante
la espera del anunciado nuevo álbum de Portishead. Por eso, es
probable que sólo los menos prevenidos acepten contentarse con
la exquisita colección de canciones que ha querido regalarnos,
esta vez sin Geoff Barrow, la inglesa Beth.
Sucede que
Out of season, grabado por Gibbons junto a Rustin Man -nombre
adoptado para la ocasión por el ex Talk Talk Paul Webb- se aparta
deliberadamente de la línea investigativa planteada por Barrow
en los discos de Portishead, sobre todo en lo que a búsqueda de
texturas se refiere. A cambio, las canciones de Gibbons transitan con
menos reservas los márgenes del jazz, y del folk-rock, abandonándose,
de a ratos, al espíritu de músicas de otrora. Así,
el disco abre con "Mysteries", tejida en rasgueos de guitarra
acústica y en un coro casi puccinesco rumiando detrás de
la voz fragilísima de Gibbons, para seguir con "Tom the model",
y su orquestación retro, sin dejar nunca de lado la melancolía
que recorre todos y cada uno de los tracks.
Cuando no
se trata de cuerdas o de un coro, la voz de Beth se apoya en unas pocas
notas de piano, como en "Show", o en vientos de bajo perfil,
como en el caso de "Romance". El respaldo de la voz mediante
arreglos instrumentales sutiles, no intrusivos, es el formato casi excluyente
de todas las canciones. Pero, hay que decir que la aparente falta de originalidad
de una elección parecida queda ampliamente justificada por el hecho
que esta voz particular, ella sola, es capaz de sostener, por su infrecuente
intensidad, prácticamente cualquier melodía -escuchar sino
para convencerse la sencillísima "Resolve", o la más
rotunda "Funny time of year"-. Cierra el disco "Rustin
Man", acaso el tema menos logrado de todo el recorrido, con su atmósfera
ambient y el consecuente desperdicio de la versatilidad vocal de la cantante.
Con todo,
se trata de un álbum sumamente parejo, nocturno y hechizante. Beth
Gibbons, sin duda, sabe lo que hace: culpa suya otra vez, si el eco de
su voz se resiste a abandonarnos.
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